Vejer de la Frontera.Tocando el cielo.

Urbanita por obligación y rural por devoción. Somos el conjunto de experiencias vividas, personas conocidas y lugares frecuentados. La vida nos puede llevar por caminos que nos hagan desconectar de aquello que, de algún modo,contribuyó a que seamos como somos. Vejer de la Frontera y su comarca es uno de esos lugares que dejan huella. Si no lo conoces, no dejes de venir; merece la pena!!

Alguien dijo que Andalucía estaba llamada a ser la California europea, y no le faltaba razón. Su orografía, su clima, su diversidad ecológica, su rica gastronomía, sus costas ora mediterráneas ora atlánticas y su gente acogedora y abierta, la coloca en una inmejorable posición de salida.

Vejer de la Frontera, pueblo de algo más de 12.000 habitantes situado al sur de la provincia de Cádiz, Conjunto Histórico Artístico desde 1976 e integrado en la red de pueblos más bonitos del mundo, es un ejemplo de esta transformación. Los sucesivos gobiernos municipales han ido transformado un pueblo de origen eminentemente rural, en un codiciado destino turístico. Su economía tradicional, basada en la agricultura y la ganadería, va dejando paso al turismo, auténtico garante para detener la emigración de jóvenes.

Vejer, integrado en la red de pueblos más bonitos del mundo, es Conjunto Histórico Artístico desde 1976.

Los que tuvimos la suerte de conocer  Vejer de la Frontera en los años setenta, hemos sido testigos de este cambio. Un cambio que ha sabido explotar toda la potencialidad de un pueblo que, aunque no es de costa, tiene una pedanía de playa en su término municipal, El Palmar.

Hasta hoy el cambio ha sido respetuoso con el entorno, adaptando la actividad turística a su idiosincrasia, sin transformar radicalmente su tradición y entorno. Y es esto la base de su encanto.

Mis recuerdos de Vejer…

Mi infancia estuvo muy ligada a una casa familiar que mis padres tienen en la comarca de La Janda. Pasábamos  allí casi todos los fines de semana y vacaciones, por lo que podemos decir que somos hijos adoptivos de esta comarca. Desde ella puede contemplarse Vejer de la Frontera cerca del cielo, oteando el horizonte, como si fuera el vigía que asegurará que TÁRIQ IBN ZIYAD no vuelva a tomarla como ocurrió en el año 711, inicio de la conquista musulmana de España.

Somos el reflejo de nuestro pasado, y el análisis y comprensión del mismo determina nuestro futuro.

Recuerdo un Vejer de la Frontera que eran mujeres con luto permanente, símbolo de la eterna fidelidad; burros con serones cargados de tagarninas; hombres de hierro que buscaban el sustento de su familia allí donde estuviere, sin importarles el sol, la lluvia o el viento; lomo en manteca y atún encebollado de la vecina Barbate, antigüa pedanía vejeriega; conejo al ajillo de las dehesas de la comarca; frescos higos chumbos de los bardos de tunas (hoy castigadas por la cochinilla del carmín); sardinas asadas con pan y aceite de oliva; manteca colorá, mucha manteca de cerdo en pan de telera para no desfallecer mientras se acompañaba a la Virgen de la Oliva en su subida al pueblo y posterior vuelta al Santuario (Puerta de La Misericordia para ganar el Jubileo este año 2016); ganado bravo y ganado retinto, extensos bosques de acebuches…

El análisis del pasado solo es válido si lo situamos en su contexto. Y entonces surgirá la pregunta: ¿Fue mejor cualquier tiempo pasado?

…y mucha ilusión. La ilusión de un pueblo que veía la potencialidad de sus angostas calles empinadas. La ilusión de un pueblo colgado entre dos mares, “la mare que parió el levante y la mare que parió el poniente”. La ilusión de un pueblo blanco en la frontera del cielo que atesoraba múltiples proyectos por desarrollar.

…y Vejer de la Frontera hoy…

Hoy, Vejer de la Frontera es un enclave turístico repleto de atractivos, que invitan al viajero a visitarlo. A sus encantos tradicionales se suman competiciones hípicas, acontecimientos lúdico-gastronómicos (Feria de la Tapa, del Lomo en Manteca, Noche de las Velas, Mercadillo Medieval…), festivales de verano, amplia oferta de hostelería costumbrista…

Vejer de la Frontera ha sabido subirse al tren del progreso, elevando el nivel de vida de sus habitantes y ofreciendo a muchos pueblos un ejemplo a seguir…aunque hay un dicho que no pararemos de repetir cuando andamos por sus calles:

“Pa la cuesta arriba quiero mi burro,

que la cuesta abajo yo me la subo”

Y si no se puede subir, porque hay fechas de “overbooking” en Vejer,  fechas en las que materialmente no cabe un alfiler, siempre podemos esperar hospedados en la “Venta El Paso”, en La Barca de Vejer -con magníficas vista a la “Sierra Graná”-  antes de ir a degustar la magnífica carta de “La Castillería”, en la pedanía de Santa Lucía. Estas empresas familiares podrían servir de muestra de la nueva boyantía de la economía vejeriega.

…es un pueblo de mágicas sensaciones…

…y al atardecer, sentado en los cuidados restos de la muralla del centro histórico, con vistas a la comarca de La Janda y escuchando a Toñi Romero cantando por bulerías, me viene a la memoria la pregunta de mi hija Sofía cuando solo tenía cinco años y miraba, absorta,  a Vejer de la Frontera desde la pedanía de Libreros:

“¿Papá, si subimos a Vejer podremos tocar el cielo?”

 

Aquí os dejo un vídeo de la artista vejeriega Toñi Romero

8 opiniones en “Vejer de la Frontera.Tocando el cielo.”

  1. Gracias por llevar tu visión de Vejer sin más retórica que tus percepciones y tus sentimientos.

    Así cada cual, señalado un norte, puede ir por cualquiera de los muchos recorridos posibles.

    Conocí Vejer cuando siempre cabia un alfiler. Antes de que sus opciones reales fueran solo el turismo. Pero el cambio climático y el acotamiento dan para lo que dan.

    La sencillez y la bonomía de sus gentes darían para mucho si hubiera buen señor. Pero no está siendo así ni en lo local, ni en lo general.

    Viendo pasar el norte, siempre queda el reflujo salobre del mar, la costa, la playa: si pese a los años de oscuridad se retuvo, si en estos años posteriores creció el palmeral, en los próximos años algo brotará de entre la arena.

    Hay un tiempo para el descanso y un tiempo para la acción.

  2. Maravilloso el artículo. Yo también tengo muchos recuerdos de Vejer. Puede que haya pueblos más bonitos, pero no con tanto encanto ni tan completos con de belleza, playas, gastronomía, tradiciones…

  3. Como bien dices Antón es uno de los pueblos más bonitos que he visto.
    Que ricas las tagarninas que parece solo se come en los pueblos sin saber los de ciudad lo ricas que están, y que decir de todos los manjares que mencionas, a cual mejor.
    Cada vez que he paseado por sus empinadas calles he disfrutado, no había aún el turismo de hoy en día, en que todos vamos a todas partes, y se miraba con otra perspectiva que no la de ir esquivando turistas a cada paso.

  4. Saludos desde Pasadena, California. Me ha gustado eso de que Andalucía es la California Europea. Pero también se podría decir que California es la Andalucía Americana, pero, desgraciadamente sin la chispa y el gracejo de los andaluces.
    Sabes Antón que ahora me encuentro trabajando nuestra emisora de radio en Los Ángles: Guadalupe Radio en el 87.7 FM que se puede escuchar por Internet en http://www.guadaluperadio.com Dirijo el programa de las mañanas: “Levantate y Camina” que se emite a las 8 de la mañana (las 5 de la tarde en España).
    Por otra parte sigo llevando la Fundación Alter Christus en España y Evangelización Digital.
    Felicidades por tu blog. Ojalá te animes a venirme a visitar. Un Abrazo.
    P. Agustín De la Vega, LC

    1. Padre Agustín estoy seguro que le irá fenomenal, como todo lo que emprende. Intentaré conectarme a su programa lo antes posible, superando lo complicado de la hora; pronto tomaré un par de semanas de vacaciones y aprovecharé pata conectarme.
      Un abrazo y mucho ánimo.

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