De maledicencias, chismorreos y manipulaciones.

La frivolidad nos hace, muchas veces, interiorizar comportamientos hasta convertirlos en hábitos por falta de reflexión. Si nos paramos a pensar nos damos cuenta de cuanto se empequeñece una persona chismosa y cuánto crece una persona discreta.

El otro día, paseando con un amigo, le pedí una idea para escribir la próxima entrada del blog. Sin dudarlo me dijo:

 “El chismorreo. El cotilleo malintencionado que tiene origen en el rencor, la mentira y la envidia. Es un acto que destruye la paz del que lo practica y del que lo sufre, y no somos demasiado conscientes pues casi todos lo hemos hecho alguna vez”. Continuar leyendo “De maledicencias, chismorreos y manipulaciones.”