Abortando el aborto

Diciembre, mes de la Sublime Maternidad, de los Santos Inocentes y del Nacimiento. Momento propicio para, basándome en enlaces como Catholic Link, o cuentas de twitter como Embrión Humano, La Vida lo Primero, CRIAME, Ciencia y Fe, Arguments y tantas otras, tratar el tema del aborto e intentar dar argumentos claros para demostrar su error y reavivar la llama opositora que languidece cada vez más.

Cada día es más normal encontrar en nuestro círculo personas que confunden, minusvaloran e incluso legitiman el aborto. La aceptación social de este genocidio nos ha vuelto insensibles y nos lleva a restarle importancia. ¿ Condescendencia con uno de los mayores errores históricos de la historia de la humanidad? Hay que superar el “efecto invisibilidad”, razón por la que no nos afecta lo que no vemos.

¿Qué es el No-nato?

Esta es la cuestión fundamental que debe sustentar nuestra argumentación.

Si es un ser vivo humano su vida es inviolable, tanto para el creyente como para el no creyente. Si no lo es, sería como quitar un tumor o sacar una muela.

 Para el creyente, puesto que la Doctrina de la Iglesia determina que en el momento de la concepción se insufla el alma, la vida del No-nato es sagrada sin paliativos. No hay excusa posible que legitime abortar voluntariamente u omitir luchar por su abolición.

Ser vivo, humano y único

El no creyente que se desmarque de la posverdad, debe saber que científicamente, en el momento de la concepción, el No-nato adquiere un ADN único e irrepetible, como corresponde a una nueva vida que se abre camino. Es un hecho contrastado científicamente.

Luego es un ser vivo y no un apéndice del cuerpo de la madre, como un dedo o una oreja. De hecho, al alcanzar cierto desarrollo  irá dependiendo cada vez menos de ella y convirtiéndose en autónomo.

Decía Bibiana Aído (Exministra) que “es un ser vivo, pero no humano”. De seres humanos solo puede salir un ser humano, como de felinos salen felinos o de equinos salen equinos. Por tanto es un ser humano.

Desde el punto de vista filosófico  no existen diferencias esenciales (capaces de determinar el carácter vivo y humano) entre un No-nato o un bebé nacido, entre un bebé nacido y un adolescente, o entre este y un adulto.

No-nato, bebé, adolescente, adulto

Diferencias innegables entre estos cuatro estados son el tamaño, el ambiente donde se desenvuelve, el nivel de desarrollo alcanzado y el grado de dependencia (TANG); ninguna de estas cuestiones es apta para definir la humanidad o no del No-nato.

El tamaño no es criterio determinante  porque el No-nato, siendo de tamaño muy inferior al bebé nacido, hemos visto que es tan humano como éste; de la  misma manera el bebé nacido es tan humano como el adolescente o el adolescente tan humano como el adulto. Entonces, ¿matamos al bebé no-nato porque es de menor tamaño que el adolescente o el adulto?; ¿y al bebé nacido por ser menor que el adulto?…sería una locura ¿no es así?

Tampoco es igual el ambiente del prenatal y del postnatal. Como tampoco lo es el de los bebés, adolescentes o adultos. Desde la concepción nos moveremos en múltiples ambientes distintos: vientre materno, hospital, escuela, locales de fiesta, asilos… No es el ambiente un criterio válido para determinar la dignidad para la vida, para ser considerado un ser humano.

De igual manera el grado de dependencia no es válido para explicar si se es persona o “apéndice”, ya que éste es distinto también entre los nacidos. Así, el No-nato es dependiente de su madre a través del cordón umbilical y sigue dependiendo de ella tras el nacimiento. Hay adultos ancianos que son completamente dependientes de sus familias, incluso jóvenes que siguen dependiendo de sus padres hasta avanzada edad, o discapacitados que lo son debido a  su discapacidad. ¿Qué hacemos, los matamos por no ser independientes? ¿son seres vivos y humanos?

Por último, suele argumentarse también que el No-nato no es persona humana porque su nivel de desarrollo es muy bajo. ¿Es igual el grado de desarrollo entre las personas nacidas? ¿Matamos a los bajitos por ser bajitos? ¿a los torpes por ser torpes? ¿a los cojos? ¿a los disminuidos? ¿a los retrasados metales?…

Como vemos, tanto desde el punto de vista científico como filosófico, el No-nacido es una persona humana, y cualquier atentado contra su vida es una aberración hitleriana.

Ninguna de estas razones esgrimidas por el colectivo abortista- tamaño, ambiente, nivel de desarrollo o grado de dependencia- determina el valor o dignidad para la vida.

Hay personas que incluso sabiendo esto, legitiman el aborto en determinados casos.

Combate la sobrepoblación

Este es el principal argumento utilizado por la ONU para fomentar políticas abortistas. Políticas que inmediatamente adoptan muchos líderes mundiales, legitimándolas con la repetición de la mentira para que parezca verdad.

¿Está el mundo superpoblado, o lo que pasa en realidad es que existe una deficiente distribución de los bienes que hace que parte de él se encuentre en la pobreza o su umbral?

Y si aceptáramos que está superpoblado, teniendo en cuenta que hemos demostrado que el No-nacido es una persona como nosotros, ¿por qué prescindir ellos y no de los delincuentes, o de los judíos, o de los discapacitados, o de los gays, o de los cristianos…? ¿No sería un genocidio igualmente?

Peligro para la vida de la madre

A los pro-vida nos tachan de anti-vida. Dicen que ilegalizando el aborto muchas mujeres podrían morir abortando en malas condiciones. También que existen casos en que para salvar a la madre es necesario matar al No-nacido.

Sabiendo que el feto es una persona como nosotros, que solo difiere en tamaño, ambiente, nivel de desarrollo y grado de dependencia (TANG)  y que estas diferencias no determinan la dignidad para la vida, ¿no son la vida de la mujer y del feto igualmente inviolables? ¿es lícito acabar con una para salvar la otra?  ¿por qué tiene más derecho a la vida una madre que un feto?

Violación

¿Crees que es justo responder a un delito cometiendo uno mayor? En este caso, ¿matamos al No-nacido porque su padre es un violador?, ¿castigamos al inocente por un crimen que no ha cometido? ¿aniquilamos entonces a todos los descendientes de los criminales?. Si son igualmente seres humanos vivos, la medida sería la misma ,¿no es así?

Algunas cifras del aborto en España

Veamos algunos datos objetivos del número de abortos en España desde su legalización en 1985, publicados por el Ministerio de Sanidad y el INE.

Con el Presidente González (Psoe), en 11 años hubo 341.026 abortos, lo que supuso un 7,64% de los nacimientos.

El Presidente Aznar (PP) supero esta cifra en tan solo 8 años. Hubo 503.352 abortos, doblando el porcentaje sobre nacimientos y situándolo en 16,02%.

Para olvidar, la etapa de Zapatero (Psoe). 849.015 abortos en 8 años, un 21,94% de los nacimientos.

En la etapa actual del Presidente Rajoy (PP), los abortos ascienden en seis años a casi 600.000, creciendo aún más el porcentaje sobre nacidos hasta un 23,61%.

Este porcentaje no ha hecho más que crecer sea quien sea el presidente. Unos tienen las manos llenas de sangre como Herodes; otros por omisión, las tienen llenas de agua como Pilatos. ¿Cuándo tendremos un Presidente que se las llene tinta, la necesaria para redactar la derogación total de esta ley de exterminio? Nunca soñó Herodes que dos mil años después, seguiría vigente su orden de matar a los Santos Inocentes.

Actívate con el colectivo pro-vida y comparte. No tapemos la evidencia. Podríamos  llegar a alguna madre que esté pensando en abortar y conseguir que se lo replantee.

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