¿Voto útil o voto inútil?

En un sistema imperfecto como lo es el sistema electoral español, tenemos que aplicar el sentido común para evitar inmovilismos que solo benefician a las opciones menos demócratas…como está sucediendo ahora.

 

“Nada es blanco o negro, depende del cristal con que se mire”

Cuando van llegando elecciones vuelve a salir a la palestra el asunto del voto útil, y yo me pregunto, ¿útil para quién?

Es una realidad que no hay ningún partido político que recoja al cien por cien todas nuestras reivindicaciones, englobe todas nuestras demandas, y se ajuste a todos nuestros criterios de decisión. La diversidad social nos lleva, a su vez, a que no todos valoremos de igual modo los criterios empleados a la hora determinar nuestro voto (criterios económicos, sociales, religiosos…)

Por otro lado, hemos de tener también en cuenta que no todas los procesos electorales son iguales y, por tanto, los criterios de valoración del voto a la hora de determinar el número de escaños, no son los mismos en unas elecciones europeas que en unas elecciones generales, autonómicas o  municipales.

 En unas elecciones europeas, al ser España circunscripción única -esto es, se cuentan todos los votos de España para determinar escaños-, es posible que salgan elegidos candidatos minoritarios que se identifiquen mejor con  nuestros criterios de elección; no así en unas generales, en las que las circunscripciones son más reducidas.

En las elecciones europeas España es circunscripción única, sumándose todos los votos otorgados a una opción en la totalidad de la geografía nacional.

Todo esto nos lleva a concluir que no hay sistema perfecto. La democracia acaba siendo un sistema en el que elegimos  la menos mala de las opciones, o  aquellas que puedan actuar de tapón para otras, cuyos programas agravan las consecuencias que pueden derivarse de la estructura del sistema.

Supongamos que en nuestra escala de valores ocupa un lugar preeminente la postura de la formación política sobre la VIDA, afectada directamente por la Ley del ABORTO. Este será nuestro criterio de elección principal. Aun siendo excluyente, nos debe llevar a adoptar distintas posturas en función del tipo de proceso electoral de que se trate, pues las CONSECUENCIAS que se pueden derivar de nuestro voto serán distintas

En elecciones europeas…

En unas ELECCIONES EUROPEAS, en las que España es circunscripción única, realmente se puede conseguir dar voz a opciones minoritarias que representen o cumplan nuestros criterios más excluyentes, ya que el número de votos necesarios para el escaño puede obtenerse por la suma de los conseguidos en toda la geografía nacional.

En este caso, y aunque a muchos electores se les escapa la importancia real de estas elecciones, es posible barajar criterios excluyetes, pues lo importante es poner a alguien en Bruselas que “arme jaleo”, que trabaje por despertar conciencias.

En el caso que nos ocupa tendríamos en España dos opciones, una por la izquierda y otra por la derecha cuyos programas recogen en su ADN  -es decir, no dependen de lo que digan sus bases sobre el asunto en cada momento-  la oposición absoluta al aborto. Si este es nuestro criterio principal y excluyente, debíamos tener claro la elección entre una de estas dos opciones. Voto en conciencia en el que supeditamos otras cuestiones a nuestro objetivo principal: Llevar el SÍ A LA VIDA A BRUSELAS.

…pero en unas elecciones generales…

En unas ELECCIONES GENERALES esta forma de actuar podría ser contraproducente con los objetivos que perseguimos.

Dado que las circunscripciones son mucho menores, y que el número de votos para lograr escaño no es el mismo en cada una de ellas, hay que dotar a nuestra elección de cierto pragmatismo para evitar que gane la opción que más daño puede hacer a nuestro “modus vivendi”.

Así, si nuestro criterio principal es el “SÍ A LA VIDA”, tendremos que optar por la formación con opciones de victoria que sea menos letal para nuestros intereses.

¿Es esto VOTO ÚTIL? Probablemente. Pero en un país donde hay más de 100.000 abortos anuales, es  útil sobre todo para todos aquellos engendrados y no nacidos que conseguirían salvar la vida, evitando que lleguen al poder formaciones empeñadas en facilitar el aborto.

En este tipo de elecciones, con el sistema actual, votar a formaciones minoritarias que fragmentan el voto de la opción principal, sería VOTO INÚTIL.

Alguien puede pensar que, al menos, se vota en conciencia, se duerme tranquilo. ¿Y si la opción ganadora -entre otras cosas por no dar nuestro voto a la opción que evitaría males mayores- amplía la Ley del Aborto y los 100.000 anuales pasan a ser 150.000? ¿Qué les diremos a esas 50.000 víctimas adicionales?

Calibrar las consecuencias de nuestros actos es un ejercicio de PRUDENCIA que debemos tener presente en cualquier aspecto de nuestro día a día…y más si estas consecuencias son tan graves.

Posiblemente la solución pase por democratizar los partidos políticos, instaurar primarias y que la lucha entre las distintas facciones se dirima dentro de cada formación, pero hasta entonces…

En cualquier caso es una opción muy personal. Algo habremos logrado si conseguimos una profunda reflexión sobre este tema, sin apasionamientos políticos, sin ánimo de revancha, siendo sinceros con nosotros mismos.

Como decía mi abuelo, “los experimentos con gasesosa”…

…aunque también decía que “el que nace gorrino, muere cochino”.

14 opiniones en “¿Voto útil o voto inútil?”

  1. Estimado Antón de la Puerta:
    Lamento la mistificación alrededor del aborto y en la actual circunstancia que atraviesa el país, este sea tu único enfoque para España y para Europa.

    Personas como tú y quienes te arropan pervertís la propia naturaleza del gobierno democrático de una nación. Particularmente en España, donde la peor dictadura de Europa se mantuvo durante casi 40 años.

    Confundir en la mente de las personas negación del aborto y gobierno democrático de un estado, es un manipulación burda de las conciencias individuales.

    En cualquier caso abochorna ver a personas con visión parcial, sesgada y con una mínima conciencia social pretendiendo democratizar los partidos políticos, recomendando prudencia continuadora o la garantía de la inmovilidad.

    Reducir el voto individual a la utilidad o inutilidad para luchar contra el aborto es simplemente la expresión de como los guarros siguen como cochinos, por una desinformación sistemática y la ocultación de muchos hechos y realidades que nos rodean.

    Decir falta de conciencia es quedarse corto.

    1. Gracias, Antón por tu reflexión

      Álvaro… la cuestión del derecho a la vida se sitúa en otra dimensión. Si no se garantiza este derecho de todo ser humano, olvídate de economías, políticas e ideologías.
      Estoy segura de que en un futuro- espero no muy lejano- contemplarán/emos el derecho al aborto con los mismos ojos con que vemos hoy el exterminio nazi. Se preguntarán, cómo es posible que tanta humanidad haya perdido el norte de esa manera ???!!!!
      Pues sí, Álvaro . Los que luchamos por la vida, creo que calibramos mejor y en su medida la importancia de ciertas cuestiones. Somos capaces de abstraernos y hacer un juicio desde fuera de este maravilloso, pero a veces enloquecido mundo. Para muchos, es una cuestión vital e innegociable.
      Votaré en conciencia, sabiendo que en algunos momento de la historia hay que arriesgar , con la esperanza de que las conciencias despierten y ayuden a erradicar este exterminio.

  2. Voto útil, sin duda, es decir, lo menos malo.
    Hay tres partidos constitucionalistas y uno fascista, que quiere subvertir el orden constitucional, golpista por tanto, y que tiene por nombre Podemos.
    Los otros tres son populistas y no reformistas, en la medida en que hacen promesas electorales incompatibles con la pertenencia al club de la UE y que conllevan gastar más de lo que se gana.
    Por tanto, queda el voto útil, y como bien has explicado por el sistema electoral español, la existencia de circunscripciones condicionan mi voto.
    En Sevilla, el último escaño se lo disputan por pocos cientos de votos Ciudadanos y Podemos. Por tanto mi voto va a Ciudadanos porque, a mi entender, Podemos es un partido fascista y golpista y a mí me gusta la democracia parlamentaria de la que disfruta mi país, la que ellos quieren aniquilar con la ayuda inestimable de varias cadenas de televisión de capital italiano y de gobiernos antidemocráticos, a los que les gustaría vernos hundidos. Todo ello unido a una considerable falta de inteligencia colectiva y a un increíble afán de vivir por parte de nuestra sociedad de forma irresponsable.
    Esto es una opinión y no recomendación (bueno, un poco sí). Voto útil, por supuesto, ya que el voto a los otros dos partidos constitucionalistas, es inútil en lo que a la circunscripción de Sevilla se refiere.
    Saludos.

  3. Añadir respecto al comentario de Álvaro, que efectivamente, nos jugamos la misma democracia y el tema del aborto es el menor de nuestros problemas cuando vienen los fascistas de Podemos a cargarse el estado de derecho.
    Pero las formas de su comentario están fuera de lugar completamente en un foro de opinión y de diálogo.

  4. Me ha gustado mucho tu artículo Antón. Eres respetuoso en la manifestación de tus ideas lo que denota no solo una buena educación sino un gran talante democrático. Al final no votamos ideologías sino personas que gestionan en nuestro nombre. Porque la soberanía es nuestra no de ellos (aunque se lo crean) y, como es lógico, queremos que gestionen como lo haríamos nosotros de ahí que nos planteemos la utilidad o inutilidad de nuestro voto y desde el punto de vista que nuestra libertad de conciencia nos sugiera.

    Me gustaría añadir que el comentario de ALVARO provoca tristeza, mucha tristeza. En una democracia hay que saber expresarse con educación, sin humillar al otro y respetando la libertad de conciencias. También recomendarle que si le gusta leer se coja la trilogía GULAG de Alexandr Solzhenitsyn. Quizás entonces se dé cuenta que la dictadura COMUNISTA duró más tiempo, fue más dura, se extendió a muchos más países europeos y finalmente hizo muchísimo más daño que ninguna otra dictadura no solo en Europa sino en el mundo entero. Las dictaduras son TODAS reprobables pero al menos la que tuvimos en España dejó una clase media que fue la base de nuestra actual democracia.

    Añadir Antón que además de plantearnos la utilidad de nuestro voto, deberíamos tener en cuenta otro problema: A QUIEN VOTAR. Necesitamos HOMBRES DE ESTADO no políticos. El perfil de nuestros políticos es muy bajo. Y el perfil de las nuevas opciones políticas que van apareciendo es todavía más bajo, dan miedo, porque hablan desde el odio y el resentimiento (GULAG, GULAG!!!!). Pero no pierdo la esperanza de que surja en España un Presidente como Abraham Lincoln (The Humble Stateman), un verdadero hombre de estado, que supo liderar su país a través de la crisis más grande que haya sufrido cualquier país, dando fin a la guerra civil, unificando todo el país, modernizando la economía y aboliendo la esclavitud. Y lo hizo desde la humildad y el respeto.

    Alvaro, otro libro para leer: una biografía de Abraham Lincoln.

  5. Estimado anton De la Puerta: gracias por tu post, eres respetuoso a la hora de expresar tus ideas sin atacar a nadie, por eso sigo este blog desde el principio.
    Respecto a las elecciones votare en conciencia por una España unida, con libertad de pensamiento y donde quepamos todos, y tengo claro a quien lo hare.
    Gracias por tu escrito

  6. Qué pena ….cuando las dos Españas habían casi desaparecido, cuando todo se había quedado en un juego democrático , en el que la economía, el buscar el bien de España simple y llanamente, la corrupcion del poder, la política del todo vale, la política de las campañas publicitaria está volviendo a resucitar los odios y el rencor…
    Los que buscan el libertinaje y ahogan la libertad, bueno, solo ahogan la libertad de los que no piensan como ellos, sin embargo, dicen que los fascistas son los otros…
    Me dan ganas de llorar cada vez que veo la tele y en lo que se está convirtiendo España …
    Solo nos queda tener fe, rezar y confiar .
    (Después de votar, claro)
    En definitiva, ojalá se haga un frente fuerte que vuelva a unir a España !

    1. Muy cierto. Es triste tener que comulgar con ruedas de molino para evitar situaciones de difícil vuelta atrás. Abordemos primero este problema y, una vez superado, sigamos reivindicando la democratización interna de los partidos…y votando en conciencia en las europeas.

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