Una radical coherencia

El plan para adormecer conciencias y conseguir cambiar la sociedad es tan sublime, que apenas nos damos cuenta de cómo nos está transformando. Maquiavelo señalaba en “El Príncipe”: “Es mejor ser temido que amado, puesto que los hombres aman según su voluntad, y temen según la voluntad del príncipe”. El miedo esclaviza.

En el paraíso del pensamiento único, existen solamente dos opciones para posicionarse:

  1. Pensar como estipula el nuevo orden mundial, absorbiendo ávidamente su propaganda.
  2. Ser librepensador, lo que te convierte, según este mismo NOM, en un radical.

No caben estados intermedios. O estás con los mesías del pensamiento único -adalides del nuevo orden mundial-  o eres un apestado ultra que ha osado discrepar de los postulados impuestos por la ONU y el lobby “transformador”. Pretenden “alumbrar” una nueva sociedad a su imagen y semejanza. Continuar leyendo “Una radical coherencia”

Cristianismo frente a Marxismo Cultural. La Contrarrevolución.

A finales de año Roger D., activista católico, me remitió un artículo que le había enviado un ex-profesor de la Escuela de Negocios IESE. El artículo deconstruía muy bien la trama hurdida por los amantes de lo políticamente correcto para transformar la sociedad cristiana en un nuevo orden y me dio pié a comentar este hecho que, muchas veces, pasa desapercibido.

Cuando en 1923 nacía en Frankfurt el Instituto de Investigación Social, el cristianismo no era consciente de la amenaza que se cernía sobre sus sólidos pilares. Este “Think Tank” de la ingeniería social se convertiría en el mayor enemigo de la cristiandad del último siglo y, aún hoy, continua tratando de destrozar todos aquellos valores sobre los que se cimenta la civilización occidental. La bestia tiene un nombre: Marxismo cultural. Su precursora, la Escuela de Frankfurt. Continuar leyendo “Cristianismo frente a Marxismo Cultural. La Contrarrevolución.”