Ayuso,VOX y la Comunidad de Madrid

 

Hablaba el otro día con un amigo que es apoderado de un magnífico matador de toros y empresario de varios cosos. El pasado año fue víctima directa de la situación creada por el COVID, ya que le suspendieron varios espectáculos el día antes de comenzar el ciclo. El mal sabor que le dejó la suspensión por parte de la Comunidad de Madrid lo tenía sumido en un mar de sentimientos encontrados. Mi amigo es de VOX y le preocupa el asalto a la Asamblea de Madrid por parte de la ultraizquierda socialcomunista.

“Yo soy de VOX pero votaré a Ayuso”

En eso estaba cuando habló con un amigo suyo, cargo electo del PP, que lo sacó de dudas.

«Madrid es Comunidad uniprovincial –le dijo– y aquí cada persona es un voto. No existe el voto útil; no se producen grandes “picos” de votos que puedan “perderse” como pasa en otras Comunidades con varias provincias.

Comprendo tu incomodidad con el PP por lo que pasó el pasado año –prosiguió-, pero puedes y debes votar en conciencia, con la certeza de que votar VOX es contribuir directamente a la derrota de la izquierda en Madrid. Un voto de VOX suma tanto como uno del PP. Además, a los políticos hay que castigarlos cuando no lo hacen bien.»

El voto del miedo, al que apela el jovencito Casado para manipular a los votantes de VOX y atraerlos nuevamente al partido de la gaviota (no sé si habrán pensado en cambiar de “mascota”- igual que de sede- para “desvincularse” de la corrupción) no tiene sentido en Madrid. El mantra “yo soy de VOX pero votaré a Ayuso”, queda vacío de contenido cuando las convicciones son lo suficientemente sólidas para desterrar relativismos.

El votante de VOX que se incline por Ayuso pondrá en peligro la progresión del partido conservador, y ese voto podría conseguir el efecto contrario al pretendido.

 El bloque de centro y derecha se debilitaría si votantes de VOX, por miedo a las izquierdas, se inclinan por Ayuso y el partido conservador quedara fuera de la Asamblea por no conseguir el 5%. He ahí la importancia de ser leales a nuestros principios.

Liberal progresismo frente a conservadurismo

Otros votantes de VOX parecen asaltados por la misma duda. No están descontentos con la gestión que de la pandemia está haciendo la líder madrileña – aun cuando tiene el mayor índice de contagios junto con las provincias vascongadas a día de hoy- , líder que está ahí gracias al partido situado a su derecha. No olvidemos que en las pasadas elecciones la amenaza de la izquierda era mayor, y ninguno de estos votantes conservadores se amilanó a la hora de votar alineado con sus principios y valores. Bien, pues los complejos a la hora de defender esos principios y valores, siguen presentes en el partido de Casado y del campeón mundial de lanzamiento de huesos de aceituna.

 Parece que el hecho de salvaguardar la libertad frente al totalitarismo del gobierno social comunista, podría ser suficiente para ir haciendo realidad el sueño del jovencito Casado. Este sueño no es otro que convertirse en el líder de un centro-derecha bajo las siglas de un PP liberalprogresista. Casado es el mejor aliado de VOX para que prosiga el goteo de votantes del PP hacia VOX, aunque no lo es para un centro-derecha cohesionado.

¿Realmente, ha cambiado en algo la situación por la que muchos ex simpatizantes del PP buscaron el amparo de VOX? De ninguna manera. Como dice la canción, “la vida sigue igual”.

Es cierto que, en el terreno económico, los postulados del PP y VOX se toleran bastante. Aunque el PP es “amigo” del Ibex y el capitalismo liberal y VOX es de tendencia socialcristiana con tintes de distributismo (Chesterton), la propiedad privada, el control del déficit y la economía de mercado, constituyen un área de intersección común entre ambas formaciones que hacen asumibles sus matices y diferencias.

No es así en el terreno social. El liberalismo progresista de los populares choca frontalmente con el conservadurismo y la salvaguarda de los valores tradicionales que propugna la formación más temida por la horda izquierdista. Y este choque frontal, no ha hecho sino potenciarse con la actitud chulesca y miserable del líder del PP, actitud digna de alguien que obedece únicamente a sus ambiciones personales. ¿De verdad alguien de VOX va a beneficiar a este individuo desviando su voto “puntualmente”? Ayuso es PP… el PP de Casado.

A pesar de la buena impresión que tanto Ayuso como Almeida han causado en muchos votantes de VOX por sus declaraciones conciliadoras, tender puentes con los conservadores cuando tu líder no cesa en su proceso de dinamitarlos (a los puentes y a los conservadores) no deja de ser un brindis al sol. El PP no es el enemigo, pero tampoco es la opción para conseguir unos objetivos de política social que reclaman lealtad.

Un pasado muy presente

La renuncia que el PP hizo de los valores y preceptos que constituyen la base de nuestro orden social (familia tradicional, concepción antropológica de la dicotomía hombre-mujer, defensa de la vida sin matices…) sigue presente en su programa y en sus líderes. Ayuso es uno de esos líderes y, aun cuando la gestión económica y sanitaria de la pandemia la ha convertido en enemigo irreconciliable de los comunistas de extrema izquierda y del ultra-socialismo, los temas sociales la acercan más a ellos que al partido conservador. Recordemos que fue la máxima responsable de la difusión de la Ideología de Género en los colegios madrileños durante el mandato de Cristina Cifuentes, de la que fue viceconsejera de Presidencia y Justicia.

Quien olvida el pasado…

La inexistencia del voto útil en Madrid, la filiación liberalprogresista de la Presidente de la Comunidad, la debacle de Podemos, el peligro de conseguir el efecto contrario al pretendido y la persistencia en la incansable defensa de los valores tradicionales que debe caracterizar al votante de VOX, desaconsejan la idea que seduce a algunos simpatizantes conservadores para desviar “puntualmente” su apuesta hacia la formación casadista. El PP recogerá el voto de sus primos hermanos de Ciudadanos, pero queda fuera de toda lógica que un votante convencido de VOX -que priorice sus principios y valores sobre la economía-  negocie su voto.

No permitan que 30 monedas de plata sitúe la economía sobre los valores. No pongan precio a la estructura socialcristiana que tanto costó a nuestros antepasados construir. Parece que el centrista Partido Popular ganará las elecciones sin necesidad de trasvase de votos conservadores, y que se apoyará en éstos para gobernar. Tenemos que perseverar en la lucha ya comenzada para recuperar los principios y valores abandonados por el PP. Apostar sin fisuras por la formación que abandera esta lucha en la que #SoloquedaVOX.

 

 

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